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Hosting y dominio: la diferencia que confunde a todo el mundo

El local y la dirección. Qué se paga por mes, qué se paga por año, qué pasa si dejas de pagar cada uno y por qué el dominio debe estar a tu nombre.

Casi todos mis clientes llegan con la misma duda: "ya pagué la página, ¿por qué me cobran algo más todos los meses?". La respuesta cabe en una comparación con una tienda física.

El hosting es el local

Es el espacio arrendado donde viven los archivos de tu web: las fotos, los textos, los precios. Mientras esté pago, tu tienda está abierta las 24 horas. Si dejas de pagarlo, el enlace deja de abrir, igual que un local con la reja abajo. Se paga mes a mes.

El dominio es la dirección y el letrero

Es el nombre que la gente escribe para llegar: tunegocio.com. No guarda nada, solo apunta hacia tu local. Se paga una vez al año y es opcional: sin dominio propio tu web sigue funcionando, solo que con una dirección prestada del proveedor.

Detalle importante: el dominio debe quedar a tu nombre, aunque lo compre tu desarrollador con tu dinero. Es tu marca en internet. Si mañana cambias de proveedor, te lo llevas contigo.

Qué pasa si dejas de pagar cada uno

  • Dejas de pagar el hosting: la web deja de abrir, pero el nombre sigue siendo tuyo. Reactivas y vuelve.
  • Dejas de pagar el dominio: pierdes el nombre. Después de un periodo de gracia, cualquiera puede comprarlo. Esto sí es grave.
  • Dejas de pagar los dos: te quedas sin tienda y sin dirección, y recuperar el nombre puede volverse imposible.

¿Cuánto cuesta cada cosa en 2026?

  • Hosting para un negocio pequeño: S/25 a S/60 al mes en Perú. Un catálogo o una landing no necesitan más.
  • Dominio .com: alrededor de S/40 al año. Un .pe cuesta algo más y da señal de negocio local, que ayuda en las búsquedas.
  • Certificado de seguridad (el candado del navegador): debe venir incluido. Si te lo cobran aparte, desconfía.

Cómo saber si te están cobrando de más

Pide que te separen las tres líneas en la factura: desarrollo (una vez), hosting (mensual) y dominio (anual). Si todo llega como un solo monto mensual sin desglose, no sabes qué estás pagando ni qué te llevas si te vas.

Y pregunta siempre a nombre de quién está registrado el dominio. Esa sola pregunta te ahorra el problema más caro de esta lista.

¿Te quedó una duda de tu caso?

Escríbeme y te digo qué haría yo, aunque no termines contratándome.

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